martes, 16 de junio de 2015

4 pasos para la la construcción de la #Resiliencia

Imagen vía blog de Langley Group

4 pasos para la la construcción de la Resiliencia. 
  1. Conciencia. Sé consciente de lo que está pasando en tu cuerpo y su cerebro. ¿Dónde sientes la tensión? ¿Qué sientes? Las emociones contienen datos. Observa lo que te están diciendo acerca de tu situación y sobre ti mismo. ¿Qué puedes hacer para aumentar tu conciencia? La conciencia es un primer paso crítico hacia la acción consciente.
  2. Aceptación. Aceptar lo que sientes es lo que sientes, no pasa nada. Las emociones son parte de nuestra respuesta natural a la experiencia. Si comienzas a juzgarte a tí mismo, por ejemplo, "que debería estar sintiendo por" o "Yo no debería estar sintiendo y". Explora de dónde vienen estos pensamientos y luego dejarlos ir. Acepta la situación y lo que puedes y no puedes controlar.
  3. Ajuste. Después de la aceptación viene la elección. ¿Qué ajustes puedes hacer para mejorar la situación? ¿Cómo puedes cambiar tu cuerpo, tu energía y tu pensamiento? Lo que el diálogo interno negativo puede haber contribuido a esta situación y precisa qué creencias positivas son más útiles.
  4. Acción. Actúa, haz algo. Hazlo consciente e inteligentemente. Utiliza tu conciencia emocional, incluso si tu opción es no actuar de inmediato. Ten en cuenta la última vez que estuviste en un estado de indecisión. ¿Cómo te sentiste en el momento tomaste una decisión y tomaste medidas? ¿Qué cambios positivos ocurrieron como resultado?
Resiliencia en acción

Es importante cultivar y aprovechar una amplia gama de herramientas de resiliencia para aumentar nuestra capacidad cerebral y la capacidad de recuperación del cuerpo y construir una relación de apoyo.

Algunas acciones positivas y hábitos que puedes aprender para aumentar tu capacidad de recuperación:
  • Observa a tus "botones" sensibles, que te empujan y cuál es tu reacción.
  • Desarrolla una práctica minfulness. Prueba el yoga, la meditación como técnicas.
  • Saborea acontecimientos felices. Encuentra y recuerda patrones o lugares que te levantan el ánimo o consiguen que manejes las emociones negativas.
  • Toma 6 respiraciones diafragmáticas profundas para llenar de oxígeno cuerpo y tu cerebro. Tomar por lo menos durante unos 60 segundos.
  • Habla con alguien. Exprese tus sentimientos para resolver la situación o simplemente para ventilarte.
  • Sal a la naturaleza o cambia tu entorno para cambiar tu emoción y generar energía positiva.
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