viernes, 4 de septiembre de 2015

Los incalificables


Los que te ayudan cuando te equivocas y, sin embargo, también están cuando aciertas.

Los que no te venden, pero tampoco te compran.

Los que te hacen sonreír y, sin embargo, lloran contigo y secan tus lágrimas.

Los que encuentras cuando no los buscas.

Los que te encuentran cuando te buscan.

Los que no se alejan de ti por un rumor o un chisme.

Los que valen y no aprueban.

Los que nos dan las verdaderas lecciones.

Los que no nos dan lecciones y nos ayudan a aprenderlas.

Los que te hacen sentir.

Los que te hacen sentir que no estás solo.

Los que te hacen sentir lo que eres.

Los que te hacen sentir mejor de lo que eres.

Los que no te abandonan.

Los que te acogen.

Los que tienen corazón.

Los que saben que el mundo no acaba en ellos.

Los que se mantienen firmes en sus ideas y no se arrodillan.

Los que dan la cara por ti, aunque tenga su precio.

Los que saben que no están solos.

Los que defienden al que piensa diferente.

Los que te valoran a ti y no a con qué vas decorado.

Los que no necesitas calificar.

Los que no necesitan que los califiquen.

Los que no hacen lo que dicen, pero no dejan de intentarlo.

Los que quieren un mundo mejor y actúan por ello.

Los que suben, sin hacer bajar a nadie.

Los que bajan con la humildad del primer día.

Los que sientes aún cuando no están contigo.

Los que no son ajenos al sufrimiento y la alegría humana y animal.


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