lunes, 28 de septiembre de 2015

Historias del Lápiz Rojo

El lápiz Rojo en realidad no era rojo. Sólo habían abusado de su color. 

Lo habían desprestigiado.

Lo habían colocado, por costumbre, en situaciones desagradables.

0. Generalmente lo usaban para ignorar, para colocarlo a la izquierda, o para anular completamente a un niño.
  1. Un día le hacían escribir una nota quejándose de un chico.
  2. Al otro, lo utilizaban para  subrayar una palabra mal colocada.
  3. Al tercero, tachaban una expresión.
  4. Y, al cuarto (nunca más), calificaban.


Así fueron pasando los días, hasta que algún mozalbete reconvertido en docente,

SE REBELÓ 

(en rojo
por supuesto)

Y pensó:
  • Debemos acabar con el rojo

Pero otro docente más sensato y algo   ecologista  le dijo:

- No acabemos con él, hagámoslo útil.

Y entonces decidieron emplearlo para 

 Destacar lo importante   

Desde ese momento, los profesores

  • Nunca anularon a nadie. 
  • Subrayaban sus virtudes.
  • Tachaban únicamente las descalificaciones (anteriormente llamadas calificaciones).
  • Al cuarto, que no al cuatro, le enviaban notas destacando sus progresos.
  • Y nunca, nunca, se detenían ahí.

También acordaron utilizar  el lápiz verde  para

  • Enviar notas con las cosas buenas que antes se guardaban.
  • Hacer visibles virtudes
  • Potenciar valores
  • Alegrar el día

Habían aprendido, 

que el horizonte no tenía fin, 

que cuanto más te acercabas, más lejos llegabas.


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