jueves, 14 de mayo de 2009

SUPERDOTADOS

Maltrato Infantil

Por Vittotio Zuccon

En la foto, con el birrete, la toga y el diploma entre las manos, Justin parece un adulto muy pequeño, si no fuera porque lo traiciona la inconfundible sonrisa desdentada de un chico de su edad. Exhibe el diploma que le otorgó la Cambridge Academy, con su nombre impreso en letra gótica, el mismo que Justin reproduce en su propio sitio de Internet. "Bienvenidos a la casa del chico más inteligente del mundo", advierte el sitio. Para creerlo, basta con leer su currículum. A los 3 años, resolvía tests de inteligencia para adultos. A los 5 había terminado la primaria, a los 6 ya tenía el diploma de la secundaria, a los 7 iba a la universidad. Hoy tiene 8 años y está encerrado en un neuropsiquiátrico. Se golpea la cabeza contra la pared, intenta suicidarse y le implora a los médicos que, por favor, le devuelvan su gatito blanco, Jedi, que tiene el acceso prohibido al hospital.

No la llamemos una historia ejemplar de genialidad que deviene locura porque no lo es. La vida del "chico más inteligente del mundo" es la parábola obscena de muchas cosas -la ambición desesperada de una madre, la actitud cínica de los políticos y del periodismo, el oprobio de un sistema escolar que busca exaltar a los mejores en lugar de recuperar a los peores- que se entrelazan para destruir a un niño absolutamente normal. Porque la realidad es que Justin Chapman no es ningún genio.

Sigue leyéndolo en el blog "Mis enlaces educativos"

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