jueves, 28 de diciembre de 2017

#Educación en la 4ª Revolución Industrial




Desde el mundo empresarial y el World Economic Forum están muy preocupados por el desarrollo de habilidades de empleo y la educación. Este interés del mundo económico es tan grande, que el principal organismo internacional que se ocupa de la educación, la OECD a través de las Pruebas Pisa, depende de un organismo económico y no cultural o propiamente educativo como sería lo lógico más allá de una necesaria relación entre ambos terrenos.

Es evidente que la educación no debe permanecer al margen del mundo laboral y del desarrollo tecnológico y los cambios que provoca en el mundo, pero de ahí a convertir todos los sistemas educativos en una suerte de Gran Formación Profesional dirigida, se antoja más a intereses de tipo ideológico que a los verdaderos fines de un sistema educativo.

La educación no puede ponerse exclusivamente en función de las necesidades de un mercado que trata de inmiscuirse más allá de lo que debiera. Una cosa es que el mundo educativo tenga en cuenta su evolución y otra es que se vea totalmente subordinada.

Parece evidente que, aunque se obvia interesadamente, la función de la educación va más allá de la preparación de futuros trabajadores. Si no se desarrolla un espíritu crítico, unos valores democráticos y éticos, únicamente estaríamos creando una dócil fuerza de trabajo más propia de una industrialización del siglo XIX que de un mundo futuro que se pretende mejor.

Y sí, la educación debe formar en unos valores básicos y en espíritu crítico. No se puede dejar en manos de la casualidad esta formación humanística, dejando desamparados a jóvenes pro tener la mala fortuna de nacer en familias que se desinteresan por ellos y su formación, ni tampoco en manos de familias que no reconocen unos valores mínimos de convivencia democrática.

Desde el 2008 se han perdido más de 61 millones de puestos de trabajo en el mundo. Este proceso tiene como resultado más de 200 millones de personas desempleadas en todo el mundo. Y esto irá en aumento en los próximos años a medida que vaya haciéndose efectiva la cuarta revolución industrial en la que inexorablemente ya estamos inmersos aunque buena parte de las personas no se hayan percatado, ni siquiera hayan participado de la tercera.

Si atendemos a la tasa de desempleo juvenil es casi 3 veces mayor que el resto de la población adulta.

Por otra parte, se necesitarán crear casi 500 millones de nuevos puestos de trabajo para 2020. Casi el 90% de la creación de puestos de trabajo necesarios debe tener lugar en el mundo en países en desarrollo. Principalmente en África y Asia.

Ante este panorama, el World Economic Forum plantea que los educadores y los empleadores deben trabajar juntos para poner a prueba las habilidades educativas y el desafío laboral, señalando que para individuos, negocios y economías deben ser competitivos.

Plantea, además, que las brechas de habilidades actuales y esperadas requieren atención urgente y que el espíritu empresarial, las pymes y gig economy son posibles soluciones.

Es evidente que la robotización del escenario laboral afectará al empleo humano y a la formación de las personas, pero si lo que se plantea como solución es una gig economy en la que los trabajos fijos sean un espejismo del pasado en lugar de un reparto y reducción del trabajo, en el que se potencien las habilidades propiamente humanas y que difícilmente pueden desarrollar las máquinas (al menos por el momento), apañados vamos. Sería la robotización en beneficio de unos pocos seres humanos en luhgar de en beneficio de la humanidad.

Plantean que el sistema educativo del siglo XX necesita ser rediseñado para satisfacer las necesidades en tiempo real del mercado laboral. El mundo educativo está cansado de reformas educativas (más aún en este país), de reformas que restan autonomía a los centros y el profesorado y burocratizan de manera cada vez más asfixiante a los docentes y alumnos que sufren sus consecuencias. Anecdóticamente, las sucesivas leyes que hemos sufrido se jactan en sus preámbulos de perseguir la autonomía de los centros y la enseñanza personalizada.

Por otra parte, es evidente que los sistemas educativos necesitan nuevos marcos que se adpaten a los tiempos y las necesidades, pero que estos sean los suficientemente amplios como para no encorsetar a docentes, alumnos y al propio sistema para adaptarse a sus propias necesidades de cambio y adaptación a los nuevos tiempos.

En opinión del World Economic Forum necesitamos desarrollar habilidades del siglo 21 tales como:

  • Resolución de problemas empleando pensamiento crítico (nada que objetar, otra cuestión sería lo que entiende ese organismo por pensamiento crítico).
  • Creatividad (es obvio que si en algo podemos superar a las máquinas es en esa cualidad humana tan necesaria actualmente en cualquier profesión, aunque hay quienes cuestionan que hasta en eso no podamos ser superados por las máquinas).
  • Colaboración (es fundamental, la época de los avances debidos a descubrimientos unipersonales y unidisciplinares parece haber pasado definitivamente y la capacidad de trabajar en equipos diversos es fundamental).
  • Alfabetización digital (nos guste o no, vivimos en una era tecnológica y digital que rápidamente se transforma en robótica en la que comprender y moverse en sus lenguajes se entiende fundamental para no ser presas fáciles por carencia de pensamiento crítico.
  • Aprendizaje permanente (los aprendizajes son menos permanentes que nunca y la formación debe ser parte del propio trabajo y no como una prolongación de jornadas, sobre todo, cuando el trabajo escasea y se hace necesario un reparto del mismo).


El World Economic Forum plantea el uso de Big Data para proporcionar información precisa sobre las habilidades educativas, conocer las necesidades del empleo. El problema no será tanto su uso, como quienes tendrán acceso a esos datos como fuentes primarias.

En definitiva, en un mundo en rápida transformación, ambos mundos, el educativo y el laboral, están condenados a entenderse, pero a entenderse, no a someterse uno al otro ni a inmiscuirse en su campo dictando los caminos a seguir.





Fuentes:

1. (n.d.). Our Mission | World Economic Forum. Se recuperó el diciembre 28, 2017 de https://www.weforum.org/about/world-economic-forum
2. (n.d.). OECD.org. Se recuperó el diciembre 28, 2017 de http://www.oecd.org/
3. (n.d.). PISA - OECD.org. Se recuperó el diciembre 28, 2017 de http://www.oecd.org/pisa/pisaenespaol.htm
4. (2016, octubre 12). Qué es la cuarta revolución industrial (y por qué debería ... - BBC.com. Se recuperó el diciembre 28, 2017 de http://www.bbc.com/mundo/noticias-37631834
6. 2017, julio 25). Revolución Industrial III - Economipedia. Se recuperó el diciembre 28, 2017 de http://economipedia.com/historia/tercera-revolucion-industrial.html
6. (2015, julio 30). Trabajo: Gig economy: el empleo actual desaparecerá y esto es lo .... Se recuperó el diciembre 28, 2017 de https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2015-07-30/gig-economy-el-empleo-actual-desaparecera-y-esto-es-lo-que-vendra-a-sustituirlo_947162/
7 . (2016, febrero 5). Employment, skills and education - YouTube. Se recuperó el diciembre 28, 2017 de https://www.youtube.com/watch?v=7g8OpiWR83Y
8.  (2017, abril 4). Digital Skills Gap and the Future of Jobs 2020 - The ... - YouTube. Se recuperó el diciembre 28, 2017 de https://www.youtube.com/watch?v=Y9FOyoS3Fag



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