lunes, 28 de abril de 2014

Contando la experiencia: "En busca del libro perdido"

Lo primero que tenemos que decirles es que les recomendamos la realización de esta actividad, adaptándola y modificándola como deseen. El material, como todo lo que se encuentra en este blog, está a disposición de todo el mundo y no es necesario que pedir permiso ni citar (aunque siempre se agradece).

Para recomendarla, es suficiente una imagen que quedó grabada en nuestra retina y las sensaciones y sentimientos que llevan aparejadas. Claro que, estas cuestiones hay que sentirlas, no vale para nada que se cuenten. Prueben, y ya nos dirán.

Las emociones de las que les hablamos (hablo en plural porque fue un trabajo de equipo) están ligadas a cuestiones que a algunos quizás les pudieran resultar hasta escandalosas. Ver a alumnos corriendo por los pasillos del instituto detrás de una pista, de la persona que se las podría facilitar o de un libro para encontrar la información necesaria para ir reuniendo las sucesivas pistas que les hicieran dar con el paradero del libro perdido... es, cuando menos, placentero.

A todo esto unimos alumnos que habitualmente no sólo no corrían detrás del conocimiento, sino que lo espantaban. Igual que hacían con su tradicional portador. Pero, en esta ocasión, se mostraban literalmente asfixiados por conseguir una pista que se encontraba en el interior de un libro... Ya se pueden ir haciendo una idea de lo que sentimos.

Si aún así no lo hacen, les animamos a comprobarlo. Ahora, eso sí, les advertimos que van a terminar exhaustos, pero a la vez satisfechos. 

La esencia del juego es aplicable a otras actividades, tengan o no relación con el día del libro. Comenzamos un mes antes con un cartel que no mostraba nada más allá de la imagen y el título, pero sí hizo preguntar a los alumnos qué era eso. 

El cartel fue confeccionado por Germán, el compañero de Plástica. En él se incluían rostros de profesores que los alumnos fueron descubriendo poco a poco. El anzuelo estaba lanzado. El cartel en sí no decía nada, pero los alumnos comenzaron a preguntar y nosotros apenas respondíamos...

"En busca del libro perdido". El juego:

El juego se desarrolló durante la semana de actividades dedicadas al libro. 

Participaron cuatro grupos: dos primeros de la E.S.O. y dos segundos.

Cada grupo se subdividió en un máximo de 8 grupos, tantos como estaciones tenía la prueba.

Todos los alumnos partían de la Biblioteca y a cada grupo se le entregaba una tarjeta correspondiente a una de las 8 estaciones, de tal manera que, comenzando por la estación que les había correspondido aleatoriamente, debían finalizar en la anterior para completar el recorrido de las 8.

Cada tarjeta incluía:
  1. Un libro con la editorial, el título, el autor y la página o páginas en las que debían encontrar las frases que les servían de pistas para que les entregasen la siguiente tarjeta.
  2. Una palabra cifrada que debían descifrar y reunir para obtener la pista definitiva que les condujese al libro perdido.
Para descifrar las palabras facilitadas, debían usar nuestra aplicación "Cifrar con Ñ" y la clave numérica 3.

Además, la persona que les entregaba la tarjeta, les daba una descripción abierta sobre la siguiente persona que debían descubrir para obtener la siguiente tarjeta. (Ejemplo: Una persona que les atiende a diario con amabilidad y una sonrisa. Sonia, la encargada de la cafetería).

Al reunir las 8 palabras, descifrarlas y cumplimentar la ficha hecha al efecto, debían ordenarlas y construir la frase que les conduciría al libro perdido:
"Está oculto en un cofre en la Biblioteca"
Una vez localizaban el libro, abrían el cofre y encontraban el libro más leído durante el curso en el plan de lectura. En este caso, "El niño del pijama de rayas". Debían anotar su título, autor y editorial.

El juego no se planteaba como una competición. No había ganador, aunque no por ello, se dejaban precisamente de dar prisa en resolverlo. Al finalizar, se le entregaba un chupete a cada alumno que resolvía el juego (lo resolvieron todos, unos más tarde que otros). A los grupos que completaban la ficha, se les pedía discreción  para que el resto no viese donde se encontraba oculto el libro (se consiguió).

Unos grupos fueron más ágiles y despiertos que otros, tuvimos que solventar sobre la marcha algunos problemillas (compañeros que no se encontraban por alguna circunstancia en el momento de la realización, errores de los alumnos o alguno nuestro, compaginarlo con la realización y organización de otras actividades...) pero ninguno fue significativo ni desvirtuó la actividad.

En nuestra retina, quedaron muchas cosas que nos dejaron exhaustos: 
  • Alumnos desesperados preguntando que día les tocaba a ellos
  • Otros pidiendo participar
  • Alumnos corriendo por todo el instituto (a más de uno le chirriaría esto, pero el que corriesen detrás de un libro a nosotros nos llenaba de satisfacción)
  • Ver a alumnos totalmente enganchados en el juego
  • Alumnos pidiendo repetirlo más veces
  • Compañeros que nos decían que esa era la educación que debíamos dar, saliendo de las paredes del aula.
Tampoco vamos a negar alguna que otra crítica, pocas afortunadamente (un compañero que no entendía el ver a los alumnos danzando por el centro). La verdad es que lo hicieron con cierto orden (desesperados, eso sí).

Pero hubo una imagen que especialmente se grabó en mi retina:
El ver a tres alumnos que conformaban un grupo. No era un grupo cualquiera. Era un grupo al que temer y que nos hacía permanecer alerta por si reventaran el juego. Tenían todas las cartas para ello.
Pero no, no sólo no reventaron el juego, sino que se implicaron tanto corriendo y tomando notas, que uno de ellos se mostraba exhausto y literalmente sin respiración.

Esa fue la imagen, no la única, pero junto a las demás, nos dejaron exhaustos y mostrar nuestra mayor ...

... Satisfacción






Allies in English. Programa de apoyo al Inglés para niños con audífonos e implantes cocleares

Allies in English (Aliados al Inglés). Programa de apoyo al Inglés para niños con audífonos e implantes cocleares.

El programa de t-oigo.com, Allies in English (Aliados al Inglés) apoya el desarrollo de inglés como un segundo (o tercer idioma) para niños con pérdida auditiva que tengan implantes cocleares y audifonos y que están dentro de un programa de educación bilingüe en España. 

El programa se encuentra consolidado en 9 ciudades. Amplían el programa a nuevas ciudades en 2014.

El programa consiste en ofrecer un apoyo a las horas de inglés que reciben estos niños en su jornada escolar, pero de forma muy personalizada, en un ambiente lúdico y relajado, y con una persona nativa. 

El programa es gratuito.

A los estudiantes universitarios norteamericanos y europeos que llegan a España por un periodo de 3-4 meses que se ofrecen como voluntarios a participar en el programa se les asignan a una familia donde acuden cada semana a su domicilio a "jugar" en inglés

El programa tiene como objetivo comunicar que los niños con pérdida auditiva pueden aprender inglés,  ofreciéndoles la misma oportunidad de futuro que tengan el resto de sus compañeros normoyentes.

Las familias y los estudiantes comparten sus experiencias en un blog, BLOG I HEAR YOUcreado específicamente para las personas que enseñan inglés a personas con pérdida auditiva.

Si tienes interés en ser Coordinador local y te interesa comenzar un nuevo programa en tu ciudad,, contacta con t-oigo.com a través de la página de contactos.

Están en estas ciudades:

1ª Traducción de ‘El Principito’ a la lengua de signos española.

Coincidiendo con la celebración del Día del Libro, la Fundación de la Confederación Estatal de Personas Sordas de España (CNSE) con el apoyo de Fundación ONCE, presentaron  la primera traducción de ‘El Principito’ a la lengua de signos española.

Los actores Patrick Criado y Sandra Martín fueron los encargados de presentar la nueva versión de este clásico de la literatura. Durante el acto, un grupo de personas sordas dramatizaron junto a los dos actores, algunos de los pasajes más significativos de la obra. 

Esta edición de ‘El Principito’ se compone del 
  • Libro original en español.
  • Un DVD con la traducción de la obra íntegra a la lengua de signos española.
  • La Locución y subtitulado en castellano. 
  • Contenido extra como la biografía del autor, actividades y vocabulario. 
Los vídeos han sido elaborados por profesionales sordos, especialistas en lengua de signos española de la Fundación CNSE.

Para Concha Díaz, “es un privilegio que las personas sordas podamos acceder a esta obra, que ha sido traducida a cerca de 200 idiomas, también en nuestra lengua natural: la lengua de signos española”.

Es una apuesta de la CNSE por el bilingüismo que favorecerá que personas sordas y oyentes disfruten de este libro, ya que sus contenidos están disponibles tanto en lengua de signos como en castellano.


domingo, 27 de abril de 2014

Frase de la semana: "Momo sabía escuchar..."

Hoy no dejo una frase de la semana, dejo un fragmento de uno de mis libros preferidos educativamente hablando (y no educativamente hablando), "Momo" de Michael Ende.

Durante los años que llevaba el programa de mejora de la convivencia y el clima escolar, PROMECO (de este rimbombante nombre me quedo con el que usábamos, "Convivencia") tuve un momento casi mágico con una alumna y un alumno. Leíamos mucho y aprendimos a amar la lectura. Yo también les leía. Ese día, la alumna leía una historia de una princesa que se contaba dentro de la historia principal de Momo y entablaba un diálogo con el personaje que leía el alumno. En medio, yo reinterpretaba lo leído contándoles una nueva historia en la que los mezclaba a los dos alumnos con los personajes. La alumna se enamoró tanto del libro de Momo, que compró uno y lo llevaba a todas partes. Al alumno, le llegué por primera vez en ese mágico momento y a partir de ahí, todo fue más fácil.

De Momo se pueden aprender muchas cosas. Una de las principales, escuchar. Por eso he elegido este fragmento importante en nuestra profesión. También como personas.

"Momo sabía escuchar de tal manera que a la gente tonta se le ocurrían, de repente, ideas muy inteligentes. No porque dijera o preguntara algo que llevara a los demás a pensar esas ideas, no; simplemente estaba allí y escuchaba con toda su atención y toda simpatía. Mientras tanto miraba al otro con sus grandes ojos negros y el otro en cuestión notaba de inmediato cómo se le ocurrían pensamientos que nunca hubiera creído que estaban en él. 

Sabía escuchar de tal manera que la gente perpleja o indecisa sabía muy bien, de repente, qué era lo que quería. O los tímidos se sentían de súbito muy libres y valerosos. O los desgraciados y agobiados se volvían confiados y alegres. 

Y si alguien creía que su vida estaba totalmente perdida y que era insignificante y que él mismo no era más que uno entre millones, y que no importaba nada y que se podía sustituir con la misma facilidad que una maceta rota, iba y le contaba todo eso a la pequeña Momo, y le resultaba claro, de modo misterioso mientras hablaba, que tal como era sólo había uno entre todos los hombres y que, por eso, era importante a su manera, para el mundo".

Por favor, deje este lugar como le gustaría encontrarlo

Váter. Corto "cortísimo" de tan sólo 30 segundos que nos muestra como en tan poco tiempo se pueden decir cosas. Sugerente y de inesperado final que puede inspirarnos otras ideas. 

Podría usarse como introducción al trabajo en tutoría sobre el cuidado y la limpieza del centro y de las zonas comunes.

Cortometraje finalista de la XII edición de JamesonNotodofilmfest dirigido por Enrique Campos Valenzuela, Evelyn Andreu Segarra y Carlos Cubero Gamito.