sábado, 8 de febrero de 2014

¿Es un hoax? Oportunidad para proyectos de investigación

En algunas ocasiones nos llegan al correo o Whatsapp mensajes advirtiéndonos de posibles peligros de algún producto, material, elemento...

Estos mensajes pueden ser ciertos, falsos o parcialmente verdaderos. 

Comúnmente se suelen tirar a la basura o reenviar.

Sin embargo, se pueden convertir en una fuente de elaboración de proyectos de investigación, ideales para enseñar a los alumnos a no creerse a la primera todo lo que les llega, a contrastar de una manera crítica la información y llegar a una conclusión personal lo más cercana a la realidad posible.

Se puede partir de "hoax" propuestos por los alumnos o por el profesor.

Esto no siempre es fácil, por que se mezclan informaciones científicas e intereses comerciales que en ocasiones prostituyen a las primeras. Por esta razón, es necesario que los alumnos desarrollen mecanismos críticos de investigación. 

¿Sabes o puedes saber cuál es el origen del atún que te comes?
  • Investiga si es cierto o se trata de un bulo u hoax
  • Busca distintas fuentes y habla sobre su fiabilidad de las mismas
  • ¿Es todo cierto, todo falso o contiene elementos ciertos y falsos?
  • ¿Qué son las zonas pesqueras FAO?
  • ¿Cuáles de estas zonas de encuentran cercanas a Japón?
  • Fotografía diferentes latas de atún y comprueba si se incluye
  • ¿Deberían aparecer estas zonas en las conservas?
  • ¿Aparecen en los productos productos pesqueros vivos, frescos, refrigerados o cocidos?
  • Emite un juicio argumentado y crítico basado en informaciones.
  • Preséntalo utilizando alguna herramienta multimedia
  • ¿El etiquetado de las latas de conservas que has estudiado es el correcto?
  • Debate: ¿Tenemos derecho a conocer el origen y la trazabilidad de los productos que  consumimos? ¿Debe haber más transparencia y exigencias?
Si lo averiguas, me lo dices.

Las menciones obligatorias comunes a todos los productos de la pesca tratados térmicamente y envasados en recipientes herméticos (conservas) son las siguientes:

  • Denominación de venta
  • Lista de ingredientes:
    • 3 Orden del listado
    • 3 Mención de los ingredientes
    • 3 Cuantificación de los ingredientes (si procede)
    • 3 Mención del tipo de aceite
  • Contenido neto (g)
  • Contenido escurrido (g) (si procede)
  • Altura mínima de cifras de cantidades nominales
  • Indicación de fecha de consumo preferente
  • Identificación de la empresa (fabricante, envasador o vendedor en la Comunidad Europea)
  • Marca de identificación
  • Lote
  • Presentación de información (denominación de venta, peso neto y marcado de fechas) en el mismo campo visual
  • Si el producto fue elaborado en un tercer país:
    • 3 identificación del fabricante/envasador del tercer país
    • 3 origen del producto

Algunas maneras de identificar un “hoax

  • Esta información solo circula de correo electrónico a correo electrónico. Es decir, no hay ni una sola fuente contrastada que avale la información contenida.
  • El correo empieza citando o dando a entender que la información parte de un organismo oficial o fuentes científicas sin mencionarlas.
  • Recurren al uso de letras mayúsculas para dar importancia al escrito. Algo muy habitual en estos casos.
  • Solicitan el reenvío del correo.
  • Mezclan informaciones ciertas con otras manipuladas o poco veraces. 
  • Presencia de incoherencias.
    • Incoherencia 1: ¿solo el atún pescado en las zonas señaladas estará contaminado, qué pasa con el resto de especies marinas extractivas, no estarán igualmente contaminados?
    • Incoherencia 2: habla de forma muy poco precisa al hacer descansar la contaminación en el agua con la que se conserva el atún ¿el atún se conserva con agua? Bueno, puede que el envasado “al natural”, pero ni tan siquiera en estos casos se hace con agua de mar (de ningún lado).
    • Incoherencia 3: las latas de conserva no incluyen la zona de origen del producto en conserva, y menos con las siglas FAO, tal y como sugiere este bulo. No es obligatorio (y de hecho es raro) que en las latas de atún figure la zona de pesca. Sería absurdo que un hipotético vendedor de atún radiactivo decidiese voluntariamente incluir en la etiqueta que ese pez fue pescado en Fukushima.
    • Incoherencia 4: sólo afecta al parecer al pescado atún procedente de Japón… ¿Acaso la flota pesquera de Japón es la única que faena en esas aguas? La respuesta como sabes es que no. Además, la mayor parte del atún que se vende en nuestro país procede del este de África.
    • Incoherencia 5: no da espacio a la duda, afirma de modo categórico que por provenir de las zonas de pesca FAO 61 y FAO 71 el atún va a estar contaminado, algo que no tiene porqué ser cierto teniendo en cuenta que la superficie de ambas zonas es superior a la de Rusia.
    • Incoherecia 6: afirma que esto sucede así con “el atún más barato” … ¿y que pasa si el atún es del más caro y también tuviera impresas las zonas mencionadas?
    • Incoherencia 7: suelen ser sugerir alguna conspiración, sin dar pie ni reconocer las posibles intervenciones de los estados a la hora de implantar controles y demás herramientas para garantizar la seguridad de la cadena alimentaria.
  • Aún así, debes contrastar informaciones, pues no todo lo que aparece como científico lo es, al poder estar contaminado por intereses comerciales que pueden llegar a influir en legislaciones específicas.
  • Tampoco resulta extraño que el atún y cualquier ser viviente de esa zona esté afectado por radiación. La cuestión es cómo saber el origen y las circunstancias de lo que nos estamos llevando a la boca
  • "Los consumidores están demandando progresivamente más garantías de calidad, puesto que en bastantes ocasiones no tienen la capacidad suficiente para reconocer qué tipo de pescado están comprando (p.ej. maruca o bacalao; juliana o rape), o cuál es su procedencia u origen. Por ello, es necesario proporcionarles información sobre los aspectos más importantes del producto y potenciar los mecanismos de control a lo largo de la cadena de extracción o producción, transformación, distribución y venta de los productos de pesca u origen marino. Esto redundaría en un etiquetado mucho más correcto y fiable para el consumidor final y, adicionalmente, en asegurar y garantizar las propiedades de los productos de pesca", explica Domingo Calvo.

A modo de pequeña conclusión

Aunque en el artículo de 20 minutos defienden que es un bulo y a pesar de que hay muchos datos que pueden apuntar a ello, no tenemos datos absolutos que confirmen que el atún que consumimos habitualmente no esté contaminado por la radiación de Fukushima en dosis altas que pudiesen afectar el ser humano. He encontrado dos artículos citan como fuente a Norman. 

El primero es de un periódico y hace una lectura sesgada de lo que Nicholas S. Fisher señala, centrándose en la detección de radiación en ejemplares encontrados en California, pero contradice a los artículos científicos de Fisher, puesto que este señala que su presencia es en concentraciones inferiores a la que los humanos podemos ingerir en nuestra vida habitual y que se consideran bajos. Aún así, Fisher hace destacar, aunque no le resulta sorprendente, que ninguno de los informes sobre las concentraciones de radionucleidos en ecosistemas marinos cerca de Fukushima han sido publicados aún en la literatura científica revisada por pares. igualmente señala, que sin mediciones directas de los radionucleidos en las aguas del océano al este de Japón, es imposible determinar qué isótopos son más abundantes y si pueden suponer un riesgo para la vida marina o los consumidores humanos. 

Entiendo que, aunque todo parece apuntar a que el atún contaminado de esa zona no podría haber llegado hasta nuestras mesas, debería de haber más transparencia con nuestra salud y con la trazabilidad real de lo que consumimos, prevaliendo los intereses de los ciudadanos sobre los de los económicos a secas. Es sabido, que el atún, sin Fukushima, presenta elevadas dosis de mercurio por lo que no se recomienda un consumo elevado sobre todo en niños y mujeres embarazadas. 

Estas conclusiones no pretenden ser sino una primera aproximación al tema por interés personal y como aproximación al mismo. No es una conclusión sobre el tema. Ni pretende serlo, ni estoy capacitado para ello.

Algunos artículos y documentos utilizados

EL MENSAJE DE CORREO QUE ME LLEGÓ EN ESTA OCASIÓN
El atún más barato, si tiene impreso en la lata “FAO 61” ó “FAO 71” proviene del Mar del Japón y se ha envasado con agua contaminada de Fukushima. 

Muchos productores envasan el atún en localidades no sospechosas, con etiquetas italianas o europeas para no dar a entender que el pescado proviene de Japón.

Controlar siempre el número FAO.


Publicar un comentario